Fahrenheit 451 de Ray Bradbury…

Cuando un hombre que deambula por sus días limitándose a realizar lo que se espera de él, concoce a una joven que cuestiona su mundo antes perfecto!!!

Curioso como a pesar de haber leído casi todos los grandes éxitos de la literatura reciente, estoy bastante corta en cuanto a clásicos se refiere, por lo que para remediar ese mal, abrimos mi período de lectura de clásicos magníficos, empezando por las distopías… Abramos entonces con Fahrenheit 451

Esta historia nos centra en un mundo donde se nos desbribe una utopía inversa; donde el protagonista de esta historia es Guy Montag, un hombre de 30 años que trabaja como bombero en su ciudad, pero entiéndase aquí su trabajo: los bomberos es este mundo futurista no se dedican a apagar incendios, sino lo contrario, cuando son llamados, deben incendiar con sus mangueras de petróleo el lugar en el que esten, para quemar todos los libros existentes en la zona, con o sin los habitantes de esa casa…

     Montag siempre ha vivido alegre de realizar su trabajo, y disfruta al ver las llamas rojas y enormes acabar con todo; hasta que conoce camino a casa a Clarisse McClellan, una extraña joven de 17 años que parece decidida a cuestionarse todo lo que ve a su alrededor (ya que la gente en este mundo no ve más allá de lo que hay a su alrededor ni se pregunta el por qué de nada) y logra que Montag se cuestioné cosas que antes habían sido muy claras para él con una simple pregunta: ¿es usted feliz?…

Y entre este remolido de inquietudes y temores que le muestran a Montag que no es feliz (ni siquiera puede recordar dónde conoció a su esposa), las dudas más importantes que lo atacan son: ¿Qué dicen todos esos libros que se dedican a quemar?, ¿Valdrá la pena morir para proteger sus contenidos? y lo más importante de todo, ¿Por qué parece que el Gobierno no desea que se lea más?

     Tenemos entonces un camino que Montag emprende para descubrir lo que siempre le ha faltado, ya que sólo su subconsciente sabía de esa carencia; y donde el antes bombero trata de entender todo lo que se ha perdido en esos misteriosos libros, a la par que su jefe intenta frenarlo (magistrales los discursos del jefe de los bomberos), y mientras su esposa parece ajena a todo excepto lo que se diga en televisión con su bendita familia…

Con un final maravilloso, que tal como el nombre de la tercera y ultima parte del libro, levanta un “fuego vivo” en el lector, contagiándolo con el espíritu de paciencia y esperanza que embarga a los protagonistas, desbordándolos con el sentido de propósito y destino del que antes carecían…

Señalando además, la interesante actualidad de la trama de Bradbury, puesto que a pesar de la publicación del libro en 1953, continúa siendo un retrato increíblemente resemblante a nuestra actualidad; donde muchas personas (al igual que Mildred, la esposa de Montag) prefieren pasar sus días en compañía de televisiones o internet sin ningún otro propósito más allá de enterarse sobre las vidas de desconocidos o de los tópicos de la moda actual (alejándose cual leprosos a kilómetros de los libros), y dedicados a consumir sus vidas en vanalidades…

Lo mejor: Magistrales las escenas de la tercera parte del libro, donde si de por si te quedabas un tanto mareado al tratar de asimilar la marejada de sensaciones que envargaban a Montag en un instante (segundos que eran narrados por el autor como torrentes de sensaciones); al entrar en las escenas finales, te inmiscuyes totalmente en el discurso dado por los profesores que encuentra y se te hace partícipe de uno de los maravillosos significados de nuestras existencias…

Lo peor: Me desagrado el hecho de que no me sentí verdaderamente emocionada durante la narrativa de los momentos de tensión, debido a que el autor brincaba rápidamente de una escena a otra en menos de un párrafo… Para mejores ejemplos, notar como la persecución de Montag queda reducida a un par de páginas en las que suceden demasiadas cosas…

El detalle: Al terminar el libro sin embargo; es cuando llega la impresión, el impacto, es donde respiras fuertemente y te emocionas al recordar la prosa; donde todas esas metáforas, golpes narrativos cortos, ideas abstractas rápidas y certeras, vienen a cuestionarte al igual que se le cuestionó a Montag como vivía su vida, cuánta frivolidad llenaba sus días, si era feliz con ello y qué iba a hacer para cambiar lo que no funcionaba…

Título Original: Fahrenheit 451…

Calificación Subjetiva: 8.5/10…

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